domingo, 29 de abril de 2007

Gente de barro

Unos de los pocos géneros de lectura que me gustan a rabiar es el de la Ciencia Ficción (los otros son Fantasía y Terror). Creo que me gusta por la cantidad de situaciones originales e inesperadas que uno se puede encontrar.


Como todas las cosas, la Ciencia Ficción admite un montón de clasificaciones según el criterio que se elija. Y uno de los criterios puede ser perfectamente si hablamos de relatos basados en nuevos conceptos o en conceptos ya existentes trasladados a escenarios futuros.


Por ejemplo, la enormemente famosa “La Guerra de las Galaxias” es una historia que podía haberse escrito, cambiando la escala y otros detalles, como una guerra ambientada en otra época de la Historia; cambiamos los sables-láser por espadas, los planetas por ciudades, etc..., y sin mucho problema ya tenemos una novela de aventuras en la Edad Media. Y esto mismo pasa con muchas otras obras.


En cambio, cuando una novela de Ciencia Ficción utiliza conceptos nuevos, hay que tomarla tal y como es, y hacer un pequeño esfuerzo por introducirse en ella. Es éstas últimas donde realmente se muestran las posibilidades enormes de la Ciencia Ficción, y cómo las distintas novelas nos presentan futuros más o menos interesantes y más o menos creíbles.


Son muchos los libros de Ciencia Ficción que me he leído a lo largo de los años, y muchos los que me han encantado. Pero son dos de los últimos que me he leído los que me han traído a estas reflexiones. Los dos son historias alrededor de uno de los temas más anhelados por la humanidad desde el comienzo de los tiempos: las inmortalidad. Las situaciones originales e inesperadas que me refería son las siguientes:

  • En la primera situación, el protagonista de la novela llega a reflexionar: “Es muy duro mentirte a ti mismo, sobre todo si estás de pié delante de ti”. La novela se titula “Gente de barro”, de David Brin

  • En la segunda, la originalidad ya se presenta en el planteamiento de la novela: Un detective es contratado por un cliente para que investigue la muerte de éste. La policía dice que fue suicidio y da por cerrado el caso, pero el cliente insiste en que le mataron, y quiere que el detective encuentre al asesino, pues está convencido de que lo volverá a intentar. La novela se titula “Carbono alterado”, de Richard Morgan


Por supuesto, es difícil encontrar obras de Ciencia Ficción que no repitan temas ya tratados por otras obras, personajes arquetipo, etc... pero la gracia está en tratarlas desde puntos de vista originales.

3 comentarios:

angel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
angel dijo...

Si te gusta la ciencia ficción con puntos de vista originales, me permito sugerirte estos autores:

- Greg Egan (prueba con Cuarentena y Ciudad Permutación. El primero empieza con el protagonista "viviendo" los primeros cinco minutos tras su muerte)
- Neal Stephenson es SIEMPRE original, aunque en algunos tramos un poco duro. El estilo de sus primeros libros es Cyberpunk (tipo Willian Gibson) pero sus últimos escritos son fascinantes. Es el único autor que conozco que hace ciencia ficción en épocas pasadas: lo entenderás si lees Criptonomicón o El ciclo Barroco

Tengo toneladas de sugerencias...tal vez puedeas poner tú algún autor más que te haya gustado, y así tener algo de lectura recreativa este verano ;-)

angel dijo...

Por cierto, de fantasía y terror también tengo miles de toneladas de autores/libros. Tal vez podría ser motivo de otra entrada en el blog...